Y no, no es solo una sensación.
Hace unos años podía hacer deporte un sábado, dormir bien y el domingo estar como nuevo.
Ahora no siempre ocurre así.
No importa si sales a correr, haces una ruta andando, entrenas fuerza o simplemente tienes una semana especialmente intensa. Muchas personas notan que, después de los 45, el cuerpo necesita más tiempo para recuperarse.
La primera reacción suele ser pensar que nos estamos haciendo mayores. Y sí, la edad influye. Pero la realidad es bastante más compleja.
A veces no es falta de ganas. Ni falta de disciplina.
Simplemente el cuerpo ya no responde exactamente igual que antes.

